Colgantes infinito

En todos los períodos de la historia los relojes, gargantillas, aretes, pulseras, etc. se han diseñado tanto para chicos como para chicas, en la mayoría de los continentes. Su principal cometido ha sido el ornamental y el estético.

Las primeras pulseras, colgantes infinito, joyas con sistema de cierre, etc. provienen de El continente considerado como la cuna de la humanidad, concretamente en el período de la vida de la humanidad anterior a todo documento escrito.

Hace apróximadamente 7.000 años se fabricaron los primeros collares, pendientes, pulseras, anillos, etc. de un metal rojizo, muy dúctil y maleable.

Durante el imperio antiguo, medio y nuevo las alhajas simbolizaban estatus y aparte poder religioso.

En la grecia antigua casi nunca llevaban collares, pulseras, pendientes, anillos, etc. y si optaban por llevar alguna pieza era en alguna fiesta. Servian como obsequio y realmente las mujeres llevaban pulseras, gargantillas, sortijas, etc. para ser vistas y dar a conocer su fortuna.

Cuando los habitantes de roma llegan a europa, se hicieron alhajas distintas. La joya que más se fabricó era el adorno que se llevaba prendido en la ropa, ya que de esta forma llevaban las prendas más adornadas. Emplearon bastantes materiales para fabricar joyas, debido a que contaban con mucha variedad en todos los países. Creaban medallones, esclavas, prendedores y aros. Incluso hicieron adornos que penden de una joya, ya sea pendiente, collar o broche y por dentro se rellenaban con fragancias. Las mujeres llevaban pendientes, collares, broches, pulseras, anillos, etc., y generalmente los hombres utilizaban anillos.

A lo largo del movimiento cultural y artístico que surge en italia y queda constituido en toda europa al llegar el siglo xvi y el periodo que comienza a principios del siglo XV extendíendose hasta cominezos del XVII provocó que se comenzaran a fabricar nuevas alhajas.

Bajo el reinado de Napoleón Bonaparte. Los fabricantes de Huescar Joyeros empezaron a fabricar pulseras, tiaras, anillos, pendientes, collares y broches que combinasen entre si.

Los cambios sociológicos, políticos y económicos y asimismo la naciente industria propiciaron que surgiera una clase social con un nivel socioeconómico medio que podía comprar brazaletes, prendedores, colgantes, sortijas, aretes, etc..

Hoy los nuevos sistemas e incluso materiales han hecho que se fabriquen joyas más estilosas, y además con buenos precios.

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